MEDITACION YOGA MEDITACION ZEN
Meditación yoga, meditación zen. Como meditar correctamente en casa. Ejercicios de meditación yoga zen. Meditaciones zazen postura de loto. Técnicas destinadas a favorecer la emergencia de los estados superiores de conciencia. La Meditación proporciona el alimento espiritual apropiado para satisfacer la necesidad de trascendencia. La herramienta básica que utiliza la meditación zen o yoga, es el cultivo sistemático de la atención, en su doble aspecto de concentración (samadhi) y observación (intuición).
La Meditación, denomínese yoga o zen, es el Camino del Noble Sendero Octuple: Visión correcta. Pensamiento correcto. Palabra correcta. Acción correcta. Medio de existencia correcto. Esfuerzo correcto. Atención correcta. Meditación correcta. La escalera del Yoga tiene ocho peldaños, el séptimo, Dhyâna, es Meditación. Se practica en la postura del loto, las piernas cruzadas, y las rodillas mas bajas que la pelvis. Pelvis basculada hacia delante, zona lumbar metida hacia dentro, espalda recta y erguida hombros bajos; brazos y hombros relajados, nuca estirada; mentón hacia dentro, ojos entrecerrados; cara relajada, respiración abdominal, alargando la espiración por la nariz inaudible sin forzar, con plena consciencia de cuanto sucede observando sin participar.
MEDITACION EN PADMASANA POSTURA DE LOTO
EJECUCIÓN: Sentado en el suelo, colocar el pie derecho sobre el muslo izquierdo y el pie izquierdo por encima del otro, sobre el muslo derecho en Postura de Loto.
BENEFICIOS DE LA POSTURA DE LOTO: En la India, la flor de loto es símbolo de pureza mental y de pleno desarrollo de la conciencia. Al igual que el loto, de pureza y blancura inmaculada, flota sobre las aguas cenagosas, el espíritu del yogui sentado en Padmasana, se eleva sobre todo tipo de instintos y hábitos sin mancillarse. Como su nombre indica, esta postura evoca el perfecto equilibrio y aislamiento de la flor de loto. En ella, la simetría del cuerpo físico acrecienta la armonía para realizar la distribución de fuerzas. Las energías positivas y negativas son equilibradas por las prácticas respiratorias que se realizan sentados. En esta posición de loto, la conciencia se concentra sobre el corazón. Sin influir en la respiración, mantenemos el cuerpo inmóvil, no permitiendo que la mente divague.
EFECTOS TERAPÉUTICOS DE LA POSTURA DE LOTO: En esta quietud y disciplina de la mente es donde el yogui, sin acción ninguna, acumula un enorme caudal de prana. Esta asana es un todo en sí mismo. No buscamos la meditación, ya que, el simple hecho de buscarla, la aleja. El mero acto de sentarse en Padmasana o postura del loto, relajarse y realizar ejercicios respiratorios, ya induce el estado meditativo proporcionando estabilidad mental y física duradera puesto que es un magnífico sedante para el sistema nervioso. Los efectos del asana variarán, dependiendo de la constancia y la calma con que se realice. Éstos irán desde los beneficios descritos anteriormente, hasta la obtención de Shiddis (poderes mágicos).
APRENDER A MEDITAR: Al sentarnos en postura de loto Padmasana, cortamos el flujo de nuestros pensamientos, nos concentramos en el corazón y regulamos la respiración hasta conseguir que su ritmo sea lento. Procurando que la columna vertebral permanezca completamente vertical, gozamos de una sensación de paz perfecta. Luego ponemos toda la atención sobre el corazón, con lo cual sentimos como si quedásemos “fundidos” en él, y al dejar en el umbral todas nuestras preocupaciones, la paz y la serenidad resplandecen en nosotros. Procuramos impedir por todos los medios que otros pensamientos vengan a turbarnos. Todos los días al levantarnos y antes de acostarnos deberíamos practicar este ejercicio durante al menos diez minutos, para escapar de una vida demasiado activa. Con la paz en el alma, nos tumbamos de espaldas y terminamos los ejercicios de meditación haciendo relajación Shavasana.
Las imágenes de posturas de Yoga se pueden ampliar.
MEDITACION TRASCENDENTAL
1. Conducta trascendental pura: Para un iluminado, bueno y malo son lo mismo. Si practicas Meditación, la pureza es trascendental. Pureza implica:
• Demostración de ella a través del cuerpo.
• De la conducta mental.
• Del habla.
2. Tranquilidad en la vida
• En el aspecto verbal: no alborotar.
• En el aspecto mental: no poseer ansiedad.
• En el aspecto corporal: no usar la violencia.
BENEFICIOS DE LA MEDITACION
Todos deseamos saber los beneficios incluso antes de empezar, pero la meditación en las primeras etapas produce frutos tanto negativos como positivos. Los beneficios son que al reducir sus reacciones mentales frente a los estímulos externos, el meditador adquiere una ecuanimidad que nunca había experimentado antes; ve también cómo crece su comprensión de la naturaleza humana, incluida la de sí mismo, y su compasión ante ese «inmenso océano de aflicción que forman las vidas de los hombres». Esta íntima serenidad, que en todo instante y circunstancia permite mantenerse alerta y dueño de sí, ofrece dos aspectos benéficos: Por una parte, una calma imperturbable de cara a cualquier acontecimiento externo; por otra, una limpidez cada vez mayor de la mente, donde se refleja, como en un espejo, la luz interior.
LA ATENCION EN LA MEDITACION:
Lo mismo que la mariposa cae yerta y sin vida con las alas cargadas de roció, todos tus pensamientos terrenos deben morir en este instante. Manten atención continua en los detalles de la postura y en la respiración. Atención "despierta"; conciencia de todo lo que sucede, sin interferir. Observación desapegada de todos los objetos, sensaciones, sentimientos, recuerdos, fantasías, imaginaciones, deducciones, etc. «Prepárate, porque tendrás que viajar solo. El Maestro no puede sino indicarte el camino».
COMO MEDITAR
Sentarse en loto a meditar no quiere decir que debemos estrechar, limitar, confinar nuestros pensamientos y actividades. Como meditar no significa retirarse a las selvas o a las montañas. Ni tampoco perder la simpatía e interés por todo lo mundano. Ni significa que la corriente de la vida se ha secado en nuestras venas, como el río en el árido desierto. Meditar significa ir paso a paso para recoger los consejos más valiosos y realizar con éxito nuestras meditaciones. Meditar es hacer que toda nuestra vida esté inspirada en un solo propósito. Meditación significa comprender lo importante que es la postura, la respiración, la relajación que aportaran a tu vida pensamiento y actividad siempre crecientes y más amplias simpatías. Al meditar estamos siempre alerta para usar toda la energía en un único objetivo: LA MEDITACION.
MEDITACION, ¿ES MEJOR EN GRUPO O EN SOLEDAD?:
A través de la meditación se busca trascender el cuerpo y la propia mente. La meditación, sobre todo al principio, es un ejercicio de paciencia, de constancia; es conveniente practicar en grupo, preferentemente, con alguien que corrija la postura y fije las pautas a seguir. Una vez aprendida la técnica, acostumbrado a la postura y fijada la rutina, se puede intentar la meditación en solitario. En todo caso, la práctica en grupo refuerza la rutina y evita el desánimo. Los sentidos están abstraídos en la mente. Meditar en soledad conduce a una práctica más auténtica, aunque resulte más difícil. Una buena idea es combinar los dos métodos: practicar solo habitualmente y acudir a retiros de grupo.
¿NECESITO UN MAESTRO PARA MEDITAR?:
Para aquellos que creen que la meditación es solo "contemplación", no se precisaran grandes conocimientos que aprender para poder meditar, y la función del Maestro se considerara como la de un mero instructor que nos proporciona una técnica concreta. El Maestro te enseña a elevarte sobre la mente. El Maestro de meditación es mucho mas que un instructor puesto que él mismo debe dominar esta ciencia y disponer de una agudeza psicológica que sólo la práctica proporciona. El reflejo del Maestro es básico e importantísimo al principio y muy recomendable mas adelante, para corregir y guiar al discípulo por la sutil senda de la meditación.
¿CUANTOS MODOS DE MEDITAR HAY?:
De forma muy general, la meditación se puede englobar en dos tipos: meditación concreta o con objeto (Saguna) y meditación abstracta, sin objeto de concentración (Nirguna) .
(1) MEDITACION SAGUNA: La meditación Saguna o con objeto es la mas divulgada, consiste en concentrar el pensamiento en un único objeto, excluyendo cualquier pensamiento que distraiga la atención. El objeto puede ser algo físico, tangible, un punto del cuerpo, el sol, una flor, un paisaje, un mantra, etc. El motivo, puede ser también algo mas sutil, como un chakra (centro de energía en el cuerpo etéreo), una sensación, un pensamiento filosófico, un koan (frase profunda, sin sentido lógico, propia del zen), etc. Al practicar este tipo de meditación se persigue excluir cualquier pensamiento, salvo el referido al objeto de concentración para, finalmente, trascender también dicho objeto.
(2) MEDITACION NIRGUNA: La meditación Nirguna o sin objeto (propia del yoga en su fase mas avanzada, del soto zen y de la escuela tibetana) consiste en apartarse de todo objeto, de todo pensamiento, de toda sensación y experimentar el "descentramiento" volviéndose un puro observador.
¿POR QUÉ MEDITAR?: La necesidad de practicar la meditación surge de la búsqueda del hombre de respuesta a los grandes interrogantes que se nos plantean con nuestra naturaleza mas profunda: ¿quién o qué soy? ¿de donde vengo y a dónde voy? ¿porqué existo?, etc. Mas allá de buscar respuestas que satisfagan en la ciencia y la filosofía, o fé en la religión, con la meditación se pretende trascender el estado ordinario de conciencia, traspasar la realidad ordinaria, despertando a otra visión de las cosas que nos llena y da sentido a nuestra existencia. La meditación es no acción y debe practicarse sin un objetivo concreto, sin esperar un logro determinado, ni siquiera el mas elevado.
¿SIEMPRE HAY QUE MANTENER LA ESPALDA RECTA AL MEDITAR?:
Al situar la espalda recta y vertical, perfectamente alineada, se mantiene la atención despierta y la inmovilidad; según algunas escuelas (yoga, tantra), la energía fundamental en el cuerpo circula con mayor libertad.
¿ES IMPRESCINDIBLE PARA MEDITAR SENTARSE EN POSTURA DEL LOTO?:
Es muy conveniente, no imprescindible. La meditación que proviene de Oriente, se practica tradicionalmente sentandose en loto y con las piernas cruzadas. Al sentarnos así, la espalda se sostiene recta y la postura puede mantenerse durante largo tiempo. Las rodillas deben estar mas bajas que la pelvis para que ésta bascule hacia delante y la espalda pueda mantenerse recta en equilibrio sobre el sacro.
¿CUANDO ES MEJOR MEDITAR?:
Se puede practicar meditación en cualquier momento, aunque los momentos mas favorables son el amanecer y el anochecer, pues en estas horas se relaja el ritmo frenético de la vida ordinaria.
¿EN MEDITACION SE NECESITAN LOS RITUALES?:
Dependiendo de las escuelas, el ritual cobra más o menos importancia. Cuando la meditación se asocia a una religión (budismo, hinduismo) es muy importante, utilizando el simbolismo y el atractivo oculto para "captar" a los practicantes. El ritual tiende a cautivar a la mente subconsciente y no deja de ser un objeto mas de concentración y como tal puede utilizarse, aunque en una práctica profunda no sea en absoluto necesario.
EFECTOS DE REGULARIDAD EN MEDITACIONES: En lo puramente físico, la meditación tiene efectos relajantes, combatiendo la hipertensión y el estrés. En el aspecto psicológico, da seguridad en si mismo, confianza, fuerza mental, concentración y memoria. Pero sus efectos mas importantes se hallan a nivel espiritual...
¿SON IMPORTANTES LAS MANOS EN MEDITACION?: Nuestras manos, son como una extensión de nuestro cerebro, sirven para reforzar la expresión y mostrar el estado de ánimo. Su posición durante la meditación es muy importante; se debe procurar una posición simétrica y simbólica por medio de un mudra.
MUDRAS MAS SIMBOLICOS EN MEDITACION:
— Mudra de la sabiduría (en el yoga), con las manos sobre las rodillas, palmas hacia arriba y dedos extendidos, salvo pulgar e índice que rozan sus yemas al formar un círculo.
— Mudra del vacío o cósmico (en el zen), formando un óvalo con las palmas una encima de la otra y los dedos pulgares rozando sus puntas.
— Mudra del respeto o saludo, con las palmas juntas a la altura del pecho (este mudra no se mantiene durante la meditación, sirve para iniciarla y finalizarla). También se pueden mantener las manos sobre el regazo con las palmas hacia arriba, una encima de la otra.
¿MEDITAR LOS OJOS ABIERTOS O CERRADOS?: También depende de la tradición. En yoga se suelen mantener cerrados y en el budismo entrecerrados. Cuando en la meditación se utiliza un objeto de concentración visible, evidentemente deben estar abiertos. En cualquier caso, la mirada debe estar perdida en el infinito.
¿MEDITAR QUEMAR O NO QUEMAR INCIENSO?: Durante la meditación se pretende inhibir los pensamientos y todo tipo de sensaciones, abstrayéndose a las mismas. Aunque es mejor no depender de nada externo. El incienso crea una atmósfera que controla nuestras sensaciones olfativas conduciéndolas a una regularidad, a un ritmo, al cual nos acostumbramos favoreciendo así la abstracción mental.
¿QUE TIEMPO SE PRACTICA LA MEDITACION?: Lo mejor es partir de la base de la regularidad en la práctica, el tiempo se irá incrementando pudiendo oscilar entre 10 minutos y 1 ó 2 horas (o más) por sesión. Lo mejor es llevar una progresión constante, es fácil rendirse al aburrimiento, falta de concentración, desgana, o dispersión mental. A partir de la media hora, la práctica se torna mas fácil y "especial" (al principio también puede que duelan las piernas o se duerman).
LOS INVENTOS TIPO "MEDITACION ELECTRONICA", ¿SON MEDITACION?: Decididamente no. La meditación "new age", con sicroinductores, gafas de colores y sonidos relajantes puede ser un buen sistema de relajación. Pero, de ninguna forma se puede decir que en meditación haya "atajos" que valgan.
LOS YOGA SUTRAS Y LA MEDITACION: La concentración consiste en fijar la mente, en estado de abstracción sensorial, en un solo punto. La concentración es la práctica de la atención continua, la esencia de la unidireccionalidad mental. Se trata de una "fijación en un solo punto", con el objeto de comprender. La meditación consiste en el sostenimiento prolongado de las ideas que se presentan con respecto al miembro anterior. La meditación es la continuidad de una corriente de ideas parecidas, no perturbadas por ninguna otra. Mientras que en la concentración hay perturbación con otras ideas, no sucede así con la meditación, pues solo existe un flujo sobre la misma idea.
YOGA SUTRAS DE PATANJALI MEDITACION RAYA YOGA: La prolongada y profunda concentración lleva al estado de absorción meditativa (samadhi), en el cual el objeto se mantiene en la mente y llena todo el espacio de la conciencia. Todas las ideas que aparecen giran alrededor del objeto de concentración y se acompañan de una emotiva disposición que puede ser descrita como "serenidad", "paz" o "calma". es el estado de Yoga. No hay pérdida de lucidez; mas bien el sentido de alerta parece intensificarse. Los procesos mentales que surgen de las causas de aflicción deben evitarse con la meditación.
MEDITACION ZEN
1. Zen es observar las actitudes propias: Examinar y conocer lo que hablamos y lo que hacemos, por ejemplo: Alguien habla por teléfono y a la vez está observando atentamente la puerta en espera de un amigo que llega. De esta forma no sabe realmente lo que dice y lo que le dicen. A veces no sabemos qué hablamos o hacemos: eso es ser irresponsable. Otro ejemplo, alguien conversa y a la vez está leyendo; presta más atención a una cosa que a otra, entonces así puede prometer algo que quizás después no recuerde, a la vez que probablemente almacena en su memoria una información errónea.
2. Observar el pensamiento propio es Zen: Hay que saber qué se está pensando; al no hacerlo llegamos a perder el tiempo sin ser conscientes. Nuestra actividad mental debe ser estable, segura y tranquila.
3. Zen es convocar la atención de nuestro pensamiento: Lograr que no se focalice en el mundo externo. El factor ambiental a veces trae desequilibrios orgánicos. Nos alegramos ante los elogios y nos enojamos ante las críticas. A veces ni siquiera es verdadero alguno de los dos. Al desequilibrar nuestro pensamiento por influencias externas, debemos llamar su atención.
4. Zen es dejar de darle importancia al cuerpo y al medio ambiente: La vida está llena de altibajos, a los que no hay que prestar demasiada atención; ni a la felicidad, ni a la tristeza; siempre hay que estar igual sin afectarse por los altibajos.
ZAZEN POSTURA MEDITACION ZEN
“Nada de vacilaciones. Al caminar, caminar. Al sentarse, sentarse.”
ZAZEN DONDE PRACTICAR: Para la práctica de zazen, conviene una habitación silenciosa y, en la medida de lo posible, dedicada únicamente a zazen. No debe ser demasiado oscura ni demasiado luminosa, ni demasiado cálida ni demasiado fría (Demasiado es el origen de todas las perturbaciones). Nos sentamos en un cojín redondo y consistente (zafu), tranquilamente, sin precipitación y sin dejarnos caer como un peso muerto. Con las piernas cruzadas en la postura del loto padmasana, o del medio loto siddhasana. La pelvis basculada hacia adelante, de tal forma que las rodillas se apoyen en el suelo.
LA POSTURA ZAZEN EN MEDITACION: Partiendo de esta base la columna vertebral se endereza, hay que empujar hacia el cielo con la coronilla. La barbilla recogida, la nuca estirada, los hombros naturalmente relajados. Los ojos deben estar entornados, la mirada fija en el suelo a un metro delante de uno mismo. La mano izquierda se coloca sobre la mano derecha, las palmas están hacia arriba. Los pulgares se unen en prolongación uno del otro con una ligera presión y las dos manos, colocadas en la parte alta de los muslos, están en contacto con el abdomen. La posición de las manos se define como: "Montaña. Ni montaña ni valle. Valle." Cada detalle de la postura zazen tiene un significado profundo. Las partes del cuerpo están en interdependencia y se influyen recíprocamente. La postura tiene una gran estabilidad y uno puede permanecer mucho tiempo inmóvil.
LA POSTURA Y LA RESPIRACIÓN EN ZEN: Lo esencial de Zazen es que las rodillas se apoyen fuertemente en el suelo y las nalgas sobre el zafu. Este triángulo es la base de la postura de Zazen. Inconsciente y naturalmente, dejamos de actuar por la voluntad del ego y de esta manera la vida cósmica puede entrar en nosotros. Durante zazen la respiración es esencial; es tranquila y establece un ritmo lento, potente y natural. En zazen, la espiración es larga y profunda. Los maestros la comparan al mugido de una vaca. La inspiración, más corta, surge naturalmente. Esta espiración lenta, tranquila y profunda barre las complicaciones de la mente. El espíritu se vuelve claro como un cielo sin nubes.
ZAZEN ES SIN META: De igual manera que la respiración exacta sólo puede surgir de una postura correcta, la actitud del espíritu resulta naturalmente de una profunda concentración sobre la postura y sobre la respiración. En zazen, todo, las imágenes, los pensamientos, las formaciones mentales del inconsciente pasan como nubes en el cielo y se desvanecen naturalmente. Al no alimentar los pensamientos personales, surge la conciencia hishiryo, por encima del pensamiento. Es la vuelta a la condición original del espíritu.
Practicamos sin intentar alcanzar la verdad ni cortar con las ilusiones, sin huir de nada ni correr tras nada, la conciencia universal se manifiesta naturalmente. Así se hace realidad una conciencia intuitiva, original, radicalmente diferente de la conciencia habitual del yo. Zazen significa: Absorción de la conciencia en su propia luz original a través de una estabilidad perfecta del cuerpo y de la mente. Para conseguir este apacible equilibrio debemos tener en cuenta tres aspectos fundamentales:
1. Posición corporal justa.
2. Respiración justa.
3. Actitud de la conciencia justa.
ZAZEN LA MEDITACION ZEN: Zazen es meditación sin meta, sin fin, por encima del provecho personal (mushotoku = vairagya). El zen mahayana pone el acento en el aspecto altruista de la práctica. Zazen se practica para y con todas las existencias y todas las existencias practican con nosotros. Mushotoku quiere decir: el espíritu que no quiere obtener nada, el espíritu que no se apega a ningún objeto y no pretende ni beneficio ni resultados. Sin ese estado de espíritu, el zazen no es auténtico. La actitud del espíritu fluye naturalmente de una concentración profunda sobre la postura y la respiración. La actitud justa consiste en dejar pasar todas las cosas, concentrándose en la acción inmediata, sin egoísmo. En última instancia abandonar es el mayor éxito. Mushotoku es obtener todo el cosmos. "Si comprendéis que zazen es la Gran Puerta de la Ley, seréis semejantes al dragón cuando penetra en el agua o al tigre cuando regresa a lo más profundo de su selva (Dogen)."
¿CUALES SON LOS OBSTACULOS EN LA MEDITACION ZEN?: Por naturaleza, cualquier cambio que se pretenda efectuar lleva aparejado una resistencia natural ante dicho cambio. La práctica de la meditación se encuentra con distintos obstáculos que pueden conducir al fracaso. Algunas de las amenazas mas importantes se enumeran a continuación:
1. DUDA. Es el mayor obstáculo en el camino del Zen. Se puede dudar desde la ejecución correcta y la efectividad de la meditación hasta de uno mismo. Casi todo el mundo es perfectamente capaz de meditar. No hay que esperar resultados maravillosos al principio. Busca un instructor o instructora competente que ayude a clarificar dichas reservas.
Se puede cuestionar, por ejemplo:
— si la meditación es demasiado difícil para uno mismo (¡no lo es!);
— si se acabará hipnotizado (¡por supuesto que no!);
— si se trata de una forma de escapismo (¡No!);
— hay que renunciar a los placeres cotidianos para meditar (¡depende cuales!);
— si puede chocar con las propias creencias religiosas (¡en absoluto!);
— si es preciso disponer de un maestro (¡No es imprescindible en principio!).
2. EL ABURRIMIENTO EN LA MEDITACION: La meditación actual que consiste en no hacer nada, mas que prestar atención rápidamente desemboca en “aburrimiento”. Para la mente superactiva, la cual recurre enseguida a distintas soluciones que la liberen del aburrimiento.
Consejos: Aceptar el aburrimiento y, al menos temporalmente, hacer del mismo el centro de la atención.
3. EL SUEÑO EN LA MEDITACION: Muchos principiantes sucumben al sueño porque de forma inconsciente se asocia con una ralentización de los procesos mentales durante la meditación.
¿QUE DEBO DE HACER?: Mantener los ojos más abiertos.
Levantarse y practicar meditación caminando (o unos asanas de estiramiento) durante unos minutos.
4. INQUIETUD MALESTAR EN MEDITACION: Hay veces que desde el mismo momento en que se adopta la postura, la conciencia del cuerpo se magnifica ante la mas mínima sensación corporal. Hasta un insignificante picor puede constituir el mayor de los inconvenientes.
¿QUE DEBO DE HACER?: Siente el picor, respira a través de él y continua con la meditación. La sensación de picor puede dotar de energía adicional para concentrarse mejor. Si la sensación se escapa de control, sencillamente ¡rascarse!. No hacer una montaña de un grano de arena.
5. LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS EN MEDITACION: La meditación tiende a destapar las tendencias negativas que residen en el subconsciente. Enfrentarse cara a cara con nuestra negatividad puede ser realmente molesto.
¿QUE DEBO DE HACER?: Cuando dejemos de ejercer control, la actitud del espíritu fluye naturalmente de una concentración profunda sobre la postura y la respiración. No retengas conscientemente los pensamientos o sensaciones negativas que puedan surgir. Recordar que uno no es sólo las sensaciones y pensamientos que surgen. Lo mejor es optar por cultivar el opuesto exacto de cualquier pensamiento o sensación negativa que aparezca en la pantalla mental. Ejemplo: si de repente aparecen pensamientos de resentimiento sobre alguien, hacer surgir pensamientos de amor y amistad proyectándolos a cuanto nos rodea.
6. LA PRISA EN MEDITACION: No existe nada más peligroso en la vía del yoga que “correr para ver lo que pasa”. Ciertamente, no se puede ir con prisas en meditación.
¿QUE DEBO DE HACER?: Cultivar la paciencia. Dar suficiente tiempo al cuerpo y a la mente para cambiar. No forzar en absoluto.
7. MEDITACION ZEN SANTURRONERIA: Con frecuencia en el zen, a quienes entran en este estado de pretendida santidad se les dice que “apestan a zen”. Desgraciadamente, este estado no solo se da en el zen; en todos los sistemas espirituales se pueden encontrar personajes de este tipo.
¿QUE DEBO DE HACER?: Ser humilde respecto a los primeros logros. Es normal alegrarse del progreso natural a lo largo del camino pero no debe pregonarse. Si el progreso interior es correcto, los demás lo notarán tarde o temprano.
8. LOS CAZAFENOMENOS DE LA MEDITACION: Algunos ven la meditación como si se tratase de una cacería de poderes paranormales. Esperan todo tipo de experiencias, luces destellantes, visiones espectaculares, sonidos extraordinarios, etc. Cuando no aparecen tales efectos especiales, los practicantes novatos se desilusionan con la meditación y suelen caer en la fantasía.
¿QUE DEBO DE HACER?: Comprender el objetivo y la naturaleza de la meditación, que consiste en acostumbrar la mente a la sensación de paz y recogimiento, a fin de facilitar el crecimiento interior. Así de simple.
9. ILUSIONISMO PASOTISMO EN LA MEDITACION: Hay que tener cuidado con la actitud que sugiere que nada importa realmente porque en el fondo todo es ilusorio. La meditación muestra exactamente cuánto de nuestra realidad ordinaria se halla construida por la mente, pero eso no significa que nada sea importante. A menudo esta actitud tiene que ver con falta de madurez.
¿QUE DEBO DE HACER?: Comprender que el Zen se aplica a todos los aspectos de la vida: trabajo, familia, amigos etc. Ser responsable y consciente de los beneficios de la práctica del Zen.
10. MEDITACION KUNDALINI SÍNTOMAS DESPERTAR: Los síntomas del despertar de kundalini se han hecho últimamente mas populares entre los meditadores tras la publicación de determinados libros sobre la materia. Estos síntomas incluyen fenómenos psicosomáticos como corrientes de energía por el cuerpo, temblores en los miembros, movimientos corporales involuntarios, alucinaciones, etc. Realmente, los síntomas de un verdadero despertar de la kundalini son muy raros. La mayoría de los casos registrados son solo síntomas de enfermedad mental, sugestión o pura imaginación. Aunque si se practica Yoga o meditación Zen a un alto nivel, estos síntomas no deberían de pasarse por alto, pues son precursores del despertar de la kundalini.
¿QUE DEBO DE HACER?: Si los síntomas son suaves, se pueden tratar con una dieta apropiada, estilo de vida natural y terapias alternativas. Si son mas severos, resulta aconsejable buscar un experto en fenómenos provocados por kundalini, (un Maestro en esta materia).
MEDITACION ZEN FOCO ABIERTO
La meditación Zen es definida como foco abierto. El termino zen es una corrupción de la palabra china ch'an, que a su vez viene del sánscrito dhyana, cuyo equivalente pali es jhana. Entre el Zen y las jhanas hay, con todo, cierta diferencia: las jhanas son estados de conciencia a los que uno va llegando sucesivamente, mientras que el Zen se conoce como «Escuela Repentina». Por cuanto el Zen es un método que consiste en una ascensión rápida por la «ladera de la montaña» sin recurrir a los senderos habituales, pero mucho más largos, que conducen igualmente a la iluminación. No obstante, las mismas consecuencias no pueden nacer de distintas causas, y no por surgir de modo súbito e imprevisto los logros de la meditación Zen son menos el fruto de un laborioso autodesarrollo. Aunque también es cierto que mientras otros métodos de autoliberación se basan en un desenvolvimiento lento v continuo, el Zen se lanza directamente de un salto hacia el Sol del amanecer.
No hay que olvidar que el factor dominante en la vida del Buda fue su Iluminación. De ahí que todas las Escrituras, doctrinas, servicios al prójimo, modos de vida y métodos de meditación deban ser medidos por un rasero común: ¿Llevan o no a la Iluminación? En esto mismo reside el secreto del Zen, de sus exasperantes paradojas y su desprecio de lo convencional, de su ardorosa impaciencia para con toda clase de opiniones y doctrinas formuladas, de los curiosos y aun violentos métodos utilizados por los maestros para ayudar a sus discípulos a liberarse. ¿Cuáles son, en definitiva, las enseñanzas del Zen? La meditación Zen puede considerarse bajo cuatro aspectos: su continuidad, la naturaleza del zazen, koan, mondo y satori.
1) Para llegar a lo alto la meditación ha de ser continua, incluso la más concentrada de las meditaciones producirá escasos resultados si el esfuerzo no es continuo. Por su parte, el Zen japonés ha encontrado una forma de conciliar las exigencias de la vida ordinaria «del padre de familia» con las del eremita, pues si no cabe duda de que nadie puede concentrarse debidamente en un koan trabajando al mismo tiempo en una oficina o una fábrica, son muchas más, con todo, las personas deseosas de beneficiarse de la meditación Zen que las que pueden romper con los lazos mundanos y retirarse de por vida en un monasterio. Así, la mayoría de los monasterios Zen están acondicionados para recibir no sólo residentes fijos, sino también individuos que ingresan por un tiempo limitado, de unos cuantos meses o hasta de un mero fin de semana. Durante ese período, largo o corto, los visitantes comparten la misma disciplina con los monjes: trabajo al aire libre y horas de meditación y silencio.
Esta práctica monacal, cada vez más común en el Japón, pudiera quizá responder también a una creciente necesidad que se deja sentir en el mundo occidental: retirarse a algún lugar aislado, fuera del trasiego de la ciudad, para dedicarse por cierto tiempo a la meditación y autodisciplina antes de regresar, con la mente y el cuerpo frescos y purificados, a las tareas de siempre. Con ello se consigue, además, que los hábitos mentales engendrados durante esos períodos regulares de meditación profunda, arraiguen en medio de las preocupaciones mundanas, acercando así el día en que la meditación llegue a ser verdaderamente continua sin conciencia de estar meditando.
2) Zazen, literalmente «sesión Zen», es el nombre que se da al aspecto sedentario de la meditación Zen, en contraste con la permanente actitud mental que se trata de adquirir a la larga. En todos los monasterios Zen, los monjes se sientan juntos a meditar en una gran Sala de Meditación, instalándose cada uno en su propio zafu, en postura erecta; a cada uno, también, el Roshi o Maestro le asigna por separado su tema de meditación. Hay ciertos intervalos para el descanso y el ejercicio; cada monje visita periódicamente al Maestro para ponerle al tanto de sus progresos, si los hubiere, y para recibir quizá un nuevo koan. En esas entrevistas se habla poco, pues la menor expresión o gesto del discípulo suele bastar al Maestro para saber si aquél ha llegado o no a penetrar el significado del koan que se le atribuyó. No es posible, sin embargo, comprender enteramente lo que representa el zazen si uno no se da cuenta de que es algo que forma parte de la rutina diaria.
El lema contundente de los monasterios Zen es: «El que no trabaja no come». Claro desafío a las órdenes monásticas cuyos miembros viven de caridad. Los maestros de Zen han proclamado siempre la santidad del trabajo manual y tratan de que cada monasterio se baste a sí mismo. Esta insistencia en el trabajo manual como parte de la vida diaria tiene por objeto mantener el cuerpo tan en forma como la mente, prevenir la pereza y la introspección ociosa, evitar que se apague el ideal de aplicar sin tardanza los principios de la verdad asimilados durante la meditación. Si el Zen no aplicara sus ideas con fidelidad, hace tiempo que la institución se habría convertido en un sistema meramente inductor de “trances”, cuando no de sueño, perdiéndose así el tesoro que con tanto cuidado han ido acumulando los maestros de China y Japón... El hecho es que, si hay una sola cosa en la que los maestros de Zen insisten de manera especialísima, tal cosa es el servicio a los demás, trabajar por los demás, no ostentosamente, sino en secreto, procurando que otros no lo sepan, con desapego.
KOAN MEDITACION ZEN MONDO ZEN
3) Igual que el Zen es algo único en el mundo del budismo, así también el koan y el Mondo son algo único en su género dentro del Zen. Su naturaleza se entiende mejor considerando su origen. Cuando un Mensaje se comunica por primera vez, sus oyentes son vitalizados por las cualidades dinámicas del propio Mensaje. Pero, a medida que transcurren los años y los siglos, tiene lugar un proceso de contracción y endurecimiento, de suerte que a los maestros encargados de transmitir el Mensaje les resulta cada vez más difícil mantener vivas dichas cualidades dinámicas. Los conceptos empiezan a reemplazar la experiencia directa; la vida se enreda en los enmarañados lazos de la forma. De ahí la aparición del koan como medio de transmitir la realidad de esa experiencia directa que no es otra cosa que la iluminación instantanea.
Lo que el maestro busca con el koan es desarrollar artificial o sistemáticamente en la conciencia de los discípulos de Zen aquello que los antiguos maestros conseguían de modo espontáneo. Aspira también a provocar esa misma experiencia Zen en un número mayor de mentes, a las que el maestro no llegaría por sí solo. A mi juicio, esta técnica del «koan» es la que ha preservado el Zen como herencia incomparable en la cultura del Extremo Oriente. El koan es una palabra, frase o dicho que desafía todo análisis intelectual, permitiendo así al que lo utiliza liberarse de los vínculos del pensamiento conceptual. Es fruto de la experiencia y sólo de la experiencia. Todos los koans son expresiones de satori sin ninguna mediación del intelecto; de ahí su rusticidad, incomprensibilidad y contundencia.
El maestro Zen no se plantea deliberadamente dar ese carácter tosco o ilógico a sus enunciados de satori; éstos brotan de lo íntimo de su ser como flores en primavera, o como los rayos que salen del sol. Por eso, para comprenderlos, tenemos que ser como las flores o como el sol; debemos penetrar su esencia interna. Esto requiere reproducir en nosotros las mismas condiciones de conciencia que les dieron origen. He aquí unos cuantos ejemplos de koan: Cuando dos manos baten palmas, producen cierto sonido. ¿Qué sonido producen las palmadas de una sola mano? ¿Cuál es tu rostro original antes de que nacieran tus padres?. Todas las cosas pueden reducirse a Uno. ¿A qué se reduce ese Uno? ¿Hay naturaleza de buda en un perro? Joshu contestó: «Mu» (literalmente «no» o «ninguna»). Voyme con las manos vacías y, ¡mira!, la laya está en mi mano. Cuando cruzo el puente no corre el agua, pero corre el puente. Una vaca pasaba a través de una ventana. Su cabeza, cuerpo y patas pasaron sin dificultad; sólo su cola no pudo pasar. ¿Por qué fue así?
¿Dónde se halla la utilidad de esos koans? Su idea es reproducir en la mente del discípulo el estado de conciencia de que tales frases son expresión. En su propio nivel no presentan problema alguno; para resolver el que plantean basta, pues, con elevar la conciencia a una altura suficiente. El koan es un medio, no un fin. Es una herramienta que se desecha después de utilizada, una balsa que sirve para cruzar el río y luego se deja atrás. El koan no tiene «respuesta» que pueda escribirse o anotarse, ya que esto lo degradaría, al ponerlo al nivel del intelecto. El koan es como una señal o indicación del estado de conciencia donde radica exclusivamente la respuesta. Su objetivo consiste, por tanto, en ejercer una presión creciente en la facultad de «búsqueda e inventiva» hasta llegar a provocar un estado de bancarrota intelectual. Entonces, cuando el intelecto no puede ya ir más lejos, el estudiante debe armarse de valor y abandonarlo todo, «saltar al precipicio» y así encontrar, en la muerte del pensamiento, el nacer del Satori.
Ese dejarse ir o «abandono» es esencial. Mientras el discípulo siga apegado al intelecto, el mundo de la iluminación le será inaccesible. Cada destello de vida debe liberarse tarde o temprano de la compleja estructura del pensamiento, donde ha empezado ya a germinar una facultad superior. La oruga elabora un capullo en el que tendrá lugar su transformación fundamental, pero antes de poder reintegrarse al mundo de la luz debe abandonar su cuerpo de crisálida. Este «soltar amarras» no entraña flaqueza ni pasividad. La meditación Zen exige, por el contrario, una «férrea determinación e indomable voluntad», una intensidad dinámica de intención, compatible, no obstante, con el sosiego interno. En otras palabras: «Tanto la acción como la inacción pueden hallar sitio en ti; tu cuerpo agitado, tu mente serena, tu alma límpida como un lago de alta montaña».
Pero ¡Cuidado! El hecho de que ese esfuerzo sea tan intenso y continuo encierra cierto peligro. Al pasar de los procesos intelectuales a los intuitivos, el cerebro se resiente de la presión ejercida sobre él. «El cerebro es el instrumento de la conciencia vigilante, y por ello cada imagen mental conscientemente formada significa cambio y destrucción de átomos cerebrales. La actividad intelectual ordinaria discurre, en el cerebro, por senderos trillados, sin provocar en su sustancia súbitos reajustes o destrucciones. Pero esta nueva especie de esfuerzo mental suscita algo muy distinto, al abrir nuevos “surcos cerebrales” y establecer un orden diferente entre las diminutas vidas que constituyen el cerebro, el cual puede llegar a sufrir grave daño físico si se le fuerza desconsideradamente dia tras dia».
MEDITACION ZEN USO DEL KOAN
Vemos que el proceso es triple. Primero, la mente se concentra en el koan hasta que el intelecto se agota o, por decirlo de una manera más gráfica, «se quema». Viene luego una pausa, el paro de toda función en un indecible vacío, una ruptura total de amarras, el «abandono» de que hablábamos antes. Y sólo después de esto llega la «respuesta», un relámpago de comprensión que, según sea parcial o completa, afloja o rompe del todo las cadenas del pensamiento conceptual. Pocos son quienes logran alcanzar este nivel sin un esfuerzo que agota la personalidad. Como decía un maestro de Zen, «si el sudor no te ha empapado por entero, no esperes ver un palacio de perlas en una brizna de hierba». Ninguna barrera puede resistir a ese tremendo espíritu inquisitivo; al contrario, sólo servirá para reforzar la indomable voluntad de conocer lo desconocido.
«Sin duda el hecho de que todos los grandes maestros se hayan mostrado dispuestos a entregarse en cuerpo y alma al dominio del Zen prueba la magnitud de su fe en la realidad definitiva, así como su espíritu inquisidor, ese “buscar e idear” que jamás suspende su actividad hasta no haber llegado a la meta». El mondo es un rápido intercambio de preguntas y respuestas entre maestro y discípulo. En muchos casos, como el de «Mu» de Joshu, la respuesta es de por sí un koan; en otros, la pregunta y la respuesta forman un todo. He aquí algunos ejemplos: Un monje preguntó a Joshu: « ¿Cuál es la última y única palabra de la verdad?». Joshu replicó: «Sí». Otro monje preguntó lo mismo a otro maestro. La respuesta fue: «Haz de ella dos». « ¿Qué es mi Yo?». «¿Qué harías con un Yo?». «¿Qué es Tao?». «La vida ordinaria es muy Tao». «¿Cómo podemos armonizarnos con ella?». «Si tratas de armonizarte con ella, te saldrás de ella». «Todas las cosas son como son desde el principio; ¿Que es lo que está más allá de la existencia?. «Lo que dices está bien claro. ¿Por qué me lo preguntas perplejo?».
Vemos cómo la respuesta devuelve la pregunta al que la formula, pues sólo en su mente puede hallarse la solución. Nótese también lo llano y práctico de las respuestas, comparadas con las que podría dar una mente menos adelantada. ¿Acaso el que pregunta por «la última y única palabra de la verdad» vería más luz en una respuesta imbuida de principios abstractos? Tales respuestas no son más que un eco de las de Buda, como nos las han transmitido las Escrituras pali, donde una y otra vez aparece el Maestro negándose a responder con palabras a una pregunta cuya contestación sólo puede darse en la experiencia interna. Las respuestas Zen casi se tocan con el «noble silencio» de Buda. El mondo corta en seco toda especulación, aquieta el intelecto y recurre a una facultad superior. Si tal es el resultado de la respuesta, poco importa su forma. Uno conoce bien la mente que inquiere «a cerca de esto y lo otro», pero es incapaz de ver que la respuesta pueda a su vez inquirir a cerca de la pregunta, y no ser un medio directo de iluminación. Por eso algunos maestros echan mano de métodos sorprendentes para rasgar, como si dijéramos, de arriba abajo el capullo de la argumentación racional.
Si un golpe físico violento puede hacer estallar el caparazón de la duda intelectual, esos maestros no dudan en asestarlo, y el mismo efecto tiene también a veces una mueca o un grito repentinos. Los maestros de Zen son igualmente famosos por sus sermones anticonvencionales. He aquí, por ejemplo, uno completo: «Si tienes un bastón, te daré uno: si no tienes bastón, te lo quitaré». (Es difícil resistir a la tentación de evocar el notabilísimo paralelismo de estas palabras con las del Nuevo Testamento: «Al que mucho tiene, más se le dará; y al que tiene poco, aun eso se le quitará»). Otros grandes maestros han predicado a sus seguidores todavía más sucintamente. Algunos se han contentado, al llegar al pulpito, con hacer un simple gesto, como abrir sus brazos, y esto solo bastó en ciertos casos para que al discípulo con la «visión de la verdad» ya cercana le llegara satori. Ha habido intentos de clasificación de los diversos tipos de koan y mondo. Pero lo importante es que todos ellos persiguen un mismo objetivo: el logro de la iluminación por medios directos. Los procedimientos o «invenciones» podrán diferir, pero el fin es idéntico en todas las circunstancias.
SATORI ZEN
4) Satori es sin duda la razón de ser del Zen y el fin único de la utilización del koan. Suzuki lo define como «visión intuitiva de la naturaleza de las cosas, en contraposición con la inteligencia analítica o lógica de las mismas». Ahora bien, la intuición está por encima de toda dualidad. «El sentimiento general que caracteriza todas las funciones de nuestra conciencia es el de restricción y dependencia, ya que la propia conciencia es fruto de dos fuerzas que se condicionan o restringen mutuamente. Satori, por el contrario, consiste esencialmente en la supresión absoluta de cualquier oposición de dos términos». De ahí la audacia de los maestros de Zen al declarar que esa manifestación, la Rueda del Samsara, es ya de por sí misma la Realidad, pues el Samsara y el Nirvana son en definitiva Uno. Para describir semejante experiencia, es preciso recurrir a la analogía.
Resulta que usando del koan como punto de enfoque de la voluntad, se lleva el intelecto a sus límites extremos, y luego, como la chispa eléctrica que salta de pronto entre dos polos, brota la Unidad en la que se funden pensador y pensamiento. La mente entra así en la esfera del «Gran Tercio», el punto de vista trascendente y unificador de todos los contrarios. A él sólo puede llegarse tras un tremendo esfuerzo, cuyo resultado, el «vacío» de que hablábamos antes, es el extremo opuesto de la mera vaciedad. Más bien es el fruto de la «pobreza espiritual» que persigue el zazen. «Renuncia a tu vida, si deseas vivir», aconseja el maestro Kyogen:
Mi pobreza del año pasado no era suficiente.
Mi pobreza de este año lo es, en verdad.
En mi pobreza del año pasado aún quedaba sitio para un barreno.
Pero este año ya no hay un punto donde barrenar.
La suprema plenitud de satori, que colma el vacío conseguido por el zazen, es una plenitud sin límites, una fusión de la chispa con la Llama, del individuo con la Conciencia Universal. Satori es un alineamiento momentáneo de todos los vehículos de nuestra personalidad con la Mente Universal que los utiliza, una irradiación de todo nuestro ser con el calor y fuego de la iluminación. Empleando el lenguaje de la psicología, diríamos que es una fusión de las diversas partes del ser, el inconsciente, el consciente y el supraconsciente en una sola y única conciencia. Según Suzuki, «la voluntad es el hombre mismo, y el Zen recurre a ella». Mediante los ejercicios de koan, «la actividad superficial de la mente se reduce al reposo, para que las partes más vitales y profundas, generalmente ocultas, salgan a flote y puedan ser entrenadas a desempeñar sus funciones propias». Una de las «funciones propias» de esas facultades soterradas es la de la acción directa, que brota de la voluntad sin que medie ningún proceso intelectual; de ahí el diestro uso de la acción como procedimiento para liberar la voluntad de las inhibiciones que permanecen agazapadas en el subconsciente.
Aquel monje se lamentaba ante su maestro Bokuji, diciendo: «Tenemos que vestirnos y comer cada día. ¿Cómo escapar de todo esto?». El maestro le replicó: «Nos vestimos; comemos». «No te entiendo», insistió el discípulo. «En tal caso, vístete y come», fue la respuesta final. A la luz de las observaciones precedentes, quizá pueda aparecer más clara la finalidad de los koans. Muchos de ellos, por ejemplo el «Mu» de Joshu, tienen por objeto elevar la conciencia por encima de la dualidad, negándole a la cuestión tratada todo predicado, positivo o negativo, y apuntando así al camino de la experiencia directa. Afirmar que hay o no esencia de buda en un perro es inapropiado en ambos casos, pues tanto un aserto como el otro distinguen entre dos cosas que no son dos, sino una sola. En cuanto al «sonido de las palmadas de una mano», «No se trata de un sonido ni de una sensación, sino de un estado mental reflexivo.»
Un sonido o vibración es originado por algo que está en relación con otra cosa, como el primer sonido de las dos manos que baten palmas. En el Absoluto no existen relaciones ni distinciones. El intento de oír el sonido de una sola mano no es más que una entre muchas maneras de llevar al discípulo a la comprensión íntima de ese hecho fundamental. No es que el koan pueda «explicarse» con palabras, pero tal vez estos dos ejemplos ilustren de algún modo el estado de conciencia que pretenden lograr. Hay muchos grados de satori, desde un mero relámpago de comprensión intuitiva hasta la plena Iluminación. Con toda probabilidad, los diversos grados de koan coinciden con los grados o niveles de satori. A medida que se resuelven koans más difíciles, el inconsciente va cada vez más y más invadiendo la mente consciente, y el Yo personal es desplazado para dejar paso a un punto de vista siempre más amplio y ecuanime.
En el momento en que el koan se hace más difícil y la inteligencia de las cosas más profunda, los imperativos de la Humanidad como tal empiezan a predominar, hasta que la conciencia del individuo queda por completo inmersa en la Mente Universal. Sólo entonces el Inconsciente del individuo y el Inconsciente del Universo se hacen Uno, y el Yo, privado de todo habitáculo, se disuelve en la nada. Guardémonos empero del falso satori, pues las redes de la ilusión van siendo más sutiles a medida que avanzamos por la Senda, y mucho de lo que nos parece maravillosa experiencia espiritual es sólo fantasía. El extranjero que pisa por vez primera un nuevo país se deja engañar fácilmente por las apariencias, y los espejismos que nuestra propia mente fabricará para hacernos creer que hemos llegado al Oasis no tienen límite. El árbol, no obstante, se conoce por sus frutos, y así, el punto de encaje de satori lo constituyen los efectos que produce en nuestro carácter.
SATORI ILUMINACIÓN NIRVANA
«El emerger de satori es el de la vida misma que se rehace». Se trata de un renacimiento espiritual, una vuelta al estado infantil en el sentido de una honradez máxima de pensamiento y palabra, así como de un obrar sencillo y directo. Tales son las señales indicadoras de la presencia de satori, junto con una amplitud de visión y una paz interior que vienen de su experiencia genuina. Los efectos que se produzcan en el carácter reflejarán, naturalmente, el grado de satori alcanzado por el individuo. Un simple atisbo del mundo superior puede dejar sólo un recuerdo; el logro de samadhi es la muerte del yo. Entre estos dos extremos hay un anchísimo margen de progreso, pero llega un momento definido en el que el efecto acumulativo de los ejercicios de koan acaba por elevar el centro espiritual de gravedad por encima del mundo de la propia ambición hasta el mundo del desinterés y altruismo totales. Tal es el «renacimiento» del que hablan los antiguos Misterios, el «cruzar el río» para llegar a la ribera de un mundo distinto con retorno.
No obstante, éste no es todavía el fin, la meta última. «Velo tras velo debe ir levantándose, pero detrás ha de quedar velo sobre velo». A la mayoría de nosotros no nos concierne en la práctica ese viaje ulterior, mas ello no ha de impedirnos ir sin tardanza en pos de las huellas de quienes aseguran seguir ya directamente las del Gran Iluminado. He ahí, pues, el secreto del satori, que utiliza la mente para superar la mente y que, con la ayuda de una serie gradual de koans o sin ella, se abre paso directo a un estado de conciencia que trasciende toda dualidad, un estado donde deja de tener sentido cualquier comparación o distinción. El único objetivo del Zen es alcanzar la iluminación, y todo cuanto surge a lo largo del camino debe orientarse a ese fin o ser apartado. El Zen no tiene par en cuando a la unicidad dinámica de sus propósitos, lo mismo que de su técnica. No se malgastan palabras con el discípulo. Se le señala la meta y se le hacen ver los obstáculos; «el resto es silencio... y un dedo que muestra el Camino».

MEDITACION ZEN ESTADOS DE CONCIENCIA
La meditación zen es una práctica corporal, emocional, mental y espiritual destinada a favorecer el desarrollo y el crecimiento sostenido hacia la plena realización de la naturaleza humana, llamada en el Budismo, naturaleza de Buddha. Este proceso de desarrollo y crecimiento hacia el Supremo y Perfecto Despertar (anokutara samyaku sambodhi) sigue los siguientes principios o pasos:
1. Diferenciación mental del nivel inferior
2. Desidentificación emocional del nivel inferior
3. Trascendencia existencial del nivel inferior
4. Identificación con el nivel superior
5. Comprensión intuitiva del nivel inferior
6. Integración del nivel inferior en el nivel superior
La herramienta básica de la meditación zen es la Atención, desarrollada en su doble función de Concentración y Observación.
1. ZEN ES ZAZEN:
Gracias a la Atención, la energía corporal, emocional y mental es concentrada en la percepción de la postura corporal justa de Zazen y en la respiración.
• Meditación objetiva: Quietud corporal, aparición de ondas cerebrales alfa.
• Experiencia subjetiva: Sensación de bienestar, ligereza corporal, posibles relámpagos de luces, colores, visiones.
2. MEDITACION ZEN 1º GRADO DE DHYANA
• Concentración: Continua y mantenida
• Diferenciación de las sensaciones: “Yo no soy las sensaciones”
• Desidentificación de las emociones asociadas a las sensaciones: “Yo no soy las emociones asociadas a las sensaciones”
• Trascendencia (liberación) de las sensaciones y de las emociones asociadas: “Yo soy más allá de las sensaciones y de sus emociones asociadas”
• Comprensión intuitiva del funcionamiento sensorio-emocional: Gracias al cultivo de la Observación y de la sabiduría intuitiva que surge de ella.
• Integración plena del yo sensorio-emocional: “Yo soy también las sensaciones y las emociones asociadas a ellas”
• Medición objetiva:
Libertad sensorial
* Ausencia de respuesta a estímulos externos medios
* Aparición de ondas cerebrales theta.
• Medición subjetiva:
Libertad sensorial
* Bendición y alegría sin objeto
* Ecuanimidad y respeto a las sensaciones
* Bienestar, felicidad suprasensorial.
• Otros rasgos:
Persistencia del yo egoico mental
* Persistencia del análisis y el discurso mental.
3. MEDITACION ZEN 2º GRADO DE DHYANA
• Concentración: Continua y mantenida
• Diferenciación del discurso mental, del análisis y de los pensamientos: Disolución del discurso yoico-mental. “Yo no soy las estructuras ni los contenidos mentales”
• Desidentificación de las emociones asociadas a las estructuras y contenidos mentales: “Yo no soy las emociones asociadas a las estructuras y contenidos mentales”
• Trascendencia (liberación) de las estructuras y los contenidos mentales, y de las emociones asociadas a ellos: Yo soy más allá de las estructuras y los contenidos mentales y de las emociones asociadas a ellos”
• Comprensión: Del funcionamiento de las estructuras y contenidos mentales y de las emociones asociadas a ellos. Despertar de la sabiduría intuitiva fruto de la observación
• Integración plena de las estructura y de los contenidos mentales, junto con las emociones asociadas a ellos: “Yo soy también las estructuras y contenidos mentales y de las emociones asociadas a ellos”
• Medición objetiva:
Progresiva disminución de los indicadores metabólicos: respiración, ritmo cardíaco…
* Ondas cerebrales theta estables
• Medición subjetiva:
Libertad de las estructuras y contenidos mentales
* Felicidad supramental
* Bienestar, alegría sin objeto
• Otros rasgos:
Disolución del ego yoico-mental.
4. MEDITACION ZEN 3º GRADO DE DHYANA
• Concentración: intensa, continua y mantenida
• Diferenciación de los contenidos inconscientes: “Yo no soy los contenidos inconscientes”
• Desidentificación de los contenidos inconscientes: “Yo no soy las emociones asociadas a los contenidos inconscientes”
• Trascendencia (liberación) de los contenidos inconscientes y de sus emociones asociadas: “Yo soy más allá de los contenidos inconscientes y de sus emociones asociadas”
• Comprensión de la dinámica de los contenidos inconscientes y de sus emociones asociadas, gracias al despertar de la sabiduría intuitiva fruto de la observación.
• Integración plena de los contenidos inconscientes y de sus emociones asociadas. “Yo soy también los contenidos inconscientes y sus emociones asociadas”
• Medición objetiva:
Disminución progresiva de los indicadores metabólicos
* Ondas cerebrales theta profundas
• Experiencia subjetiva:
Ecuanimidad profunda
* Conocimiento de las tendencias kármicas
* Liberación de cargas inconscientes
* Ingravidez
* Disolución del tiempo histórico.
5. MEDITACION ZEN 4º NIVEL DE DHYANA
• Concentración: Samadhi diamantino, impenetrable a las distracciones
• Diferenciación de todas las funciones del cuerpo de de la mente: “Yo no soy este cuerpo y esta mente”
• Desidentificación de las emociones asociadas al cuerpo y a la mente: “Yo no soy las emociones asociadas a este cuerpo y a esta mente”
• Trascendencia del cuerpo y de la mente y las emociones asociadas: “Yo soy más allá del cuerpo y de la mente”
• Comprensión de los factores de aparición, desarrollo y disolución del cuerpo y de la mente, gracias al despertar de la sabiduría intuitiva, fruto de la observación.
• Integración del cuerpo y de la mente. “Yo también soy del cuerpo y de la mente”
• Medición objetiva:
Cese de la respiración externa
* Respiración interna
* Profunda disminución del ritmo cardiaco
* Estado cerebral pre-comatoso(ondas cerebrales débiles).
• Experiencia subjetiva:
Felicidad suprasensorial ecuánime
* Beatitud y dicha sublimes
* Desaparición total del placer-dolor.
• Otros rasgos:
Pseudo-nirvana
* Luces brillantes, voces
* Apariciones de deidades
* Tendencia al apego a este estado.
6. MEDITACION ZEN 1º GRADO DE SAMAPATTI (Rapto)
• Concentración: No voluntaria
• Diferenciación del yo-que-está-en-el-espacio. “Yo no soy en el espacio”
• Desidentificación emocional del. “Yo no soy las emociones asociadas al yo-que-está-en-el-espacio”
• Trascendencia del cuerpo y de la mente y las emociones asociadas: “Yo soy más allá del cuerpo y de la mente”
• Comprensión de los factores de origen, desarrollo y disolución del yo-que-está-en-el-espacio, gracias al despertar de la sabiduría intuitiva, fruto de la observación.
• Integración plena del yo-que-está-en-el-espacio. “Yo soy también el yo que está en el espacio”
• Medición objetiva:
Ausencia de respiración externa
* Electroencefalograma casi plano
* Estado comatoso
* Ausencia total de respuesta a estímulos externos
* Desconexión espacial y temporal.
• Experiencia subjetiva: Éxtasis oceánico
• Otros rasgos: Comienza a manifestarse el mundo de la no-forma.
7. MEDITACION ZEN 2º GRADO DE SAMAPATTI
• Concentración: No voluntaria
• Diferenciación del yo consciente: “No soy un yo consciente”
• Desidentificación de las emociones asociadas a un yo consciente: “No soy las emociones asociadas a un yo consciente”
• Trascendencia del yo consciente:”Soy Conciencia Infinita”
• Integración del yo consciente: “Soy también un yo consciente”
• Medición objetiva:
Estado de coma (electroencefalograma plano)
* Respiración embrionaria
* Metabolismo general al más bajo nivel.
• Experiencia subjetiva:
Leve rechazo del mundo sutil manifiesto
* Hipersensibilidad ante las sensaciones sutiles
* Experiencia de dolor sutil.
8. MEDITACION ZEN 3º GRADO DE SAMAPATTI
• Concentración: No voluntaria
• Diferenciación de cualquier tipo de manifestación. “No soy esto”
• Desidentificación emocional de cualquier tipo de manifestación: “No soy esto”
• Trascendencia de cualquier tipo de manifestación: “Soy Vacío Infinito”
• Comprensión de los factores de origen, desarrollo y disolución del mundo manifiesto, gracias al despertar de la sabiduría intuitiva, fruto de la observación
• Integración del mundo manifestado: “Soy también esto”
• Medición objetiva:
Estado de coma
* Funciones metabólicas mínimas.
• Experiencia subjetiva:
Conocimiento intuitivo atemporal y aespacial.
9. MEDITACION ZEN 4º GRADO DE SAMAPATTI
• Concentración: No voluntaria
• Diferenciación: No conciencia
• Desidentificación: No conciencia
• Trascendencia: No conciencia
• Comprensión: No conciencia
• Integración: No conciencia
• Medición objetiva:
Coma profundo
* Metabolismo casi detenido
* Caída de las funciones vitales.
• Experiencia subjetiva: No conciencia
• Otros rasgos: Noche Oscura.
10. MEDITACION ZEN SAMADHI DE LA VACUIDAD (Nirvana con residuos)
• Concentración: No voluntaria
• Diferenciación de cualquier tipo de manifestación. “Yo no soy esto”
• Desidentificación emocional de cualquier tipo de manifestación: “Yo no soy esto”
• Trascendencia de cualquier tipo de manifestación
• Comprensión: No comprensión de la función del mundo manifestado en el proceso de desarrollo de la conciencia
• Integración: No integración del mundo manifestado
• Medición objetiva:
Metabolismo casi detenido
* Caída de las constantes vitales
* Estado de coma
* Funciones metabólicas mínimas.
• Experiencia subjetiva:
Conocimiento intuitivo atemporal y aespacial.
11. MEDITACION ZEN SAMADHI SIN SIGNOS (Nirvana sin residuos)
• Concentración: No voluntaria
• Diferenciación: No diferenciación de la no-conciencia
• Desidentificación: No desidentificacion de la no-conciencia
• Trascendencia: No trascendencia de la no-conciencia
• Comprensión: No comprensión de la función de la no-conciencia
• Integración: No integración de la no-conciencia
• Medición objetiva:
Muerte clínica
* Electroencefalograma y electrocardiograma planos
* Cese de todo tipo de respiración.
• Experiencia subjetiva:
Cese total de toda forma de experiencia
* Cese del conocimiento.
12. MEDITACION ZEN NIRVANA ESTADO DE BUDDHA
• Concentración: En las diez direcciones
• Diferenciación: de lo que nace y muere. “Nunca nazco, nunca muero”
• Desidentificación emocional de lo que nace y muere. “Nada nace, nada muere”
• Trascendencia de lo que nace y muere: “Ni nacimiento ni muerte”
• Comprensión del nacimiento y de la muerte
• Integración de la vida y de la muerte. “Yo también nazco y muero con cada ser”
• Medición objetiva: 33 marcas del Buddha totalmente realizado
• Experiencia subjetiva: “Soy el que Soy”.
MEDITACION TECNICAS COMO MEDITAR
Desde el comienzo de la Meditación debemos descartar la relajación física y mental y la distracción. Efectivamente, durante la meditación podemos caer en dos estados perniciosos: Por una parte podemos caer en un estado de relajación física y mental caracterizado por una gran actividad inconsciente, muy cercana al sueño, y por una falta de tono muscular, estado llamado konchin en el Zen. Es un estado de somnolencia, de falta de claridad. La vigilancia se empaña y la conciencia se embrutece. El cuerpo pierde tono, la cabeza cae hacia adelante, los dedos pulgares se desploman y las manos yacen inertes. La respiración se vuelve totalmente inconsciente y se abandona a su propio ritmo. Este estado debe ser evitado. El mejor método para ello es volver a una postura corporal justa: estirar la columna vertebral, fortalecer el tono muscular y no dejar que los ojos se cierren.
También es fácil caer en un estado de distracción, de dispersión mental. Este estado es llamado "sanran" en el Zen. Viene caracterizado por un tono muscular crispado y por una actividad mental muy excitada. Aparecen muchos pensamientos, muchas sensaciones, recuerdos, deseos... Esta es la actitud típica de los que piensan durante la meditación. A nivel corporal, la barbilla se escurre hacia arriba, los dedos pulgares también se encrespan y se tensan. Para evitar este estado debemos concentrarnos en una espiración larga y suave. En Zazen, debemos depositar nuestra atención en el hueco de la palma de la mano izquierda y rehacer una postura corporal justa en general: recoger la barbilla y mantener la horizontalidad de los dedos pulgares.
Meditación es una disciplina rigurosa que no puede ser practicada sin la ayuda de un maestro. La presencia de éste es necesaria, no solamente para controlar la postura y para enseñar la pacificación del espíritu, sino sobre todo para guiar a cada uno según sus medios. La postura de loto, Padmasana, Sidhasana o Zazen es en su origen la postura misma de Buda, gracias a la cual obtuvo la completa liberación, el desapego soberano, el conocimiento perfecto. La meditación nos recuerda que todos nosotros tenemos, "aquí y ahora", esta posibilidad, pero simplemente lo ignoramos. A través de la practica y de la enseñanza del maestro, nos acercamos, a través de una transmisión ininterrumpida, a esta experiencia, a esta prodigiosa metamorfosis del ser que es el Despertar.
TU VIDA COTIDIANA ES MEDITACION:
1. Tener una actitud objetiva de la vida: El que siente es el cuerpo; si lo tomamos en forma objetiva, no subjetiva, como si fuera de otro, tendremos tranquilidad. Hay que vivir con sabiduría y tranquilidad.
2. El Objetivo de la vida es un proceso activo de la vida: Hay que tener una dirección en esta vida, pero no necesariamente un objetivo. Esto no significa no avanzar hacia nada fijo. En la historia del conejo y la tortuga, el primero descansaba y el segundo avanzaba en forma lenta pero constante. La Meditación Yoga y Zen, no comparte ninguna de las dos posiciones, no usa la competencia. Cada uno debe avanzar lo que puede. Ese es nuestro objetivo: conocerse para avanzar según nuestro ritmo y nuestra velocidad.
"La lámpara no se apodera de la luz que fluye por ella. No te apoderes de la vida que fluye por ti. Cincuenta y ocho veces han contemplado estos ojos la belleza del otoño... No pidas más. Limítate a escuchar el rumor de los chopos cuando el viento está en calma."
Tayata Om Gate Gate Paragate Parasamgate Bodhi Svaha
Debes de entrar en la meditación antes de sentarte en postura de loto. Tu meditación no comienza o termina en el momento en que decides meditar, ese es tan solo el instante en que recuerdas lo que siempre esta sucediendo en los niveles mas profundos de tu mente supraconsciente. Cuando te acerques a la alfombrilla, prepárate pensando: "estoy en camino al sitio donde soy consciente de que puedo liberarme a mí mismo".
Ahora estás en el sitio, siéntate en la postura de meditación, con la respiración correcta, postura correcta, y actitud correcta. El secreto esta en que fluya la energía sin forzar nada. Una vez hayas entendido sin pensar el significado de la meditación, haz las negaciones y afirmaciones sin pensar en las palabras. Toda esta información está dentro de tu subconsciente, trabajando para ti. No luches con las sensaciones, emociones o pensamientos que afloren en tu mente. El Ego es persistente en su control. Permite que entren todas las sensaciones, emociones y pensamientos. Se consciente de que si no hallan resistencia se marchan. No anheles ni rechaces nada. Concibe tu mente como si fuera una mano con los dedos abiertos. Cede para que todo lo que llegue allí sea agua. No luches si aparece como pegajosa miel, persiste en tu aptitud desprendida, espera, es un estado cambiante de sólido a líquido Se ajeno a lo que sucede, no cooperes deja que ocurra lo que sea sin atención por tu parte. No te centres en nada. Ni en los pensamientos, ni en tu respiración, ni en tu cuerpo.
Imagina que eres un polluelo de Cóndor, es tu hora pero tienes mucho miedo de volar. Estás en el borde del precipicio y vas a hacer tu primer salto hacia la libertad. Despersonalizate, olvida quien eres y tu miedo a volar. Tú eres la mente pura. No trasciendas el cuerpo para luego apegarte a la mente. Despojate de ti mismo. Rompe la conexión y suelta la identidad, veras que cuando sueltas la identidad, la mente ya no existe. Cuando te sentaste para meditar la energía te sirvió para ser consciente sin participar. Ahora, cuando te despojas de todo disuelves esta fuerza. Es un despegar de la tierra por parte del Cóndor. Nunca más estarás limitado por la tierra-mente. Nunca más dependerás de tu identidad. Meditación es soltar la energía, la consecuencia es que al ser liberada, la energía se disuelve y da paso a un estado de no-energía que no tiene ninguna fuerza de identidad. Es en este instante cuando tu mente pura está a punto de ser contactada por el aire sutil del más allá.
Es ahora realmente cuando el Cóndor está “fuera del nido” y tiene la percepción de que está volando. Siente que estás completamente liberado, para siempre, de estar hipnotizado por el miedo y el apego. Como Cóndor sabes que si no fuera por la necesidad de dormir y comer, nunca necesitarías descender al suelo. Confía totalmente en tu esencia y utiliza tu mente solo como una herramienta para apoyar tus acciones en la vida cotidiana. No resistas, no te rindas, mantén la mente abierta sin formarte expectativas de la meditación o de sus resultados. Realiza cuanto hagas con energía, pero sin forzar. Evita el crearte objetivos o deseos de conseguir. Las experiencias en la Meditación suceden cuando dejas de ser un meditador que controla y fiscaliza todo. Disuélvete totalmente en la condición de la meditación. La mente se calma, con resolución no forzada, y perseverancia basada en la confianza en el Espiritu.
Si el Cóndor salta al vació antes de tiempo, si lo hace con excesiva fuerza, batiendo sus alas con la urgencia de quien no tiene espera, caerá al suelo sin remedio. Más si abres las alas con energía pero sin la fuerza que bloquea, volarás con naturalidad empujado por la fuerza de la corriente del aire sutil, del Éter o Prana del más allá.
Tayata Om Gate Gate Paragate Parasamgate Bodhi Svaha
“Se ha ido, se ha ido, ido más allá. Completamente expuesto, despojado.
Despertado. ¡Emancipación! Vayan, vayan, vayan juntos más allá del más allá a la orilla del Satori”
MEDITACION QUE ES
Elimina el estrés y relaja el cuerpo y la mente.
• Aumenta la concentración.
• Recupera la armonía emocional.
• Aumenta la creatividad y la memoria.
• Aumenta la energía a través de la respiración profunda.
• Aumenta la longevidad.
• Armoniza el cuerpo, la mente y el espíritu, dando apariencia jovial.
• Equilibra la secreción glandular.
• Incrementa la voluntad y la determinación.
MEDITAR COMO BUDA SHAKYAMUNI
La práctica de una meditación exacta y poderosa condujo a Sidharta Gautama, Sakyamuni Buda, a alcanzar la experiencia del despertar llamada " Samadhi" o “Nirvana” Estas poderosas técnicas de meditación están basadas en el aquietamiento del cuerpo y de la mente y en una profunda introspección.
MEDITACION PASO A PASO
Tras su iluminación, Buda Sakiamuni enseñó las Cuatro Nobles Verdades:
1. La Verdad del Sufrimiento. La existencia es sufrimiento.
2. La Verdad de la Causa del Sufrimiento. El deseo, el apego y la ignorancia son las causas del sufrimiento.
3. La Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Los seres humanos podemos experimentar un estado de conciencia exento de sufrimiento.
4. La Verdad del Camino hacia la Cesación del Sufrimiento. A este Camino se le llama el Noble Sendero Octuple porque está formado por ocho aspectos:
1. Visión correcta.
2. Pensamiento correcto.
3. Palabra correcta.
4. Acción correcta.
5. Medio de existencia correcto.
6. Esfuerzo correcto.
7. Atención correcta.
8. Meditación correcta.
Satipatthana Sutta o los cuatro asentamientos de la atención constituyen uno de los ejercicios de meditación fundamentales del Budismo Hinayana. Estas técnicas consisten en centrar sucesivamente la atención, en el cuerpo, las sensaciones, en los estados mentales y en los objetos mentales. El método correcto está detalladamente descrito en los Satipathana Sutra, y se atribuye a Buda Gautama mismo, la afirmación de que su sola práctica puede llevar a la realización del nirvana. Esta es una forma de meditación que puede practicarse tanto sentado en reposo como durante las actividades cotidianas. Maha Satipatthana Sutta.
MEDITACION LA COMPLETA ATENCIÓN AL CUERPO
a) La Atención a la Respiración: El conteo.
Todos los días y preferentemente en el mismo sitio y a la mismo hora, el discípulo debe sentarse en posición de meditación (postura de loto). La espina dorsal debe permanecer erecta, esto es de vital importancia. La cabeza ligeramente inclinada hacia adelante. Los brazos sueltos, las manos sobre las rodillas con las palmas hacia arriba o hacia abajo. La boca debe permanecer cerrada y la lengua pegada al paladar. No debe haber tensión muscular de ningún tipo, aunque, recuerda, la espalda debe permanecer erecta todo el tiempo. Que nada oprima el cuerpo. Evita meditar inmediatamente después de haber comido.
Fundamentado en la posición de loto, la sensación a que debes llegar es aquella en la cual uno siente el cuerpo como madera seca. En este momento entrecierra los párpados, que los ojos se encuentren mirando en dirección al suelo, aproximadamente a medio metro de donde te encuentres sentado. Regulariza y relaja tu respiración, mantenla calmada y rítmica. Concentra toda tu atención en el labio superior, inmediatamente debajo de las ventanas de la nariz. Es en este punto en donde debes mantener tu atención y limitarte a observar la sensación de aire que entra y sale. Empieza ahora a contar mentalmente tus exhalaciones, hazlo por un periodo aproximado de diez minutos. Has de contar solamente en la exhalación de modo que una respiración completa (inhalación y exhalación) sea uno. Comienzas contando con el uno, dos... hasta diez. Entonces regresa a uno contando nuevamente hasta diez y así sucesivamente (no se debe correr, contar del uno al diez respirando tranquilo te llevará, aproximadamente, un minuto). Si pierdes la cuenta, o te distraes regresa al uno. Es así de simple.
Lo bueno de este ejercicio es que descarta todo razonamiento y la mente pensadora se acalla, cuando esto ocurre, las olas del pensamiento se aquietan y se logra la concentración gradual de la mente en un solo punto. Aquí los pensamientos pasajeros que naturalmente fluctúan en la mente no son en sí mismos un impedimento. Tienes que asumir y comprender desde el principio que, por más atentamente que cuentes tus respiraciones, vas a continuar percibiendo lo que está frente a tu línea de visión, puesto que tus ojos están abiertos, y también continuarás escuchando los sonidos normales, puesto que tus oídos no están tapados. Y ya que tu cerebro no está dormido, pasarán por tu mente diversos pensamientos. Esta todo normal, pues se trata de que cada órgano o facultad realice su función. Estos no obstaculizarán ni disminuirán la efectividad de tu práctica, a menos que trates de controlarlos, eliminarlos, o que fijes tu atención en ellos.
En resumen: Deja que los pensamientos casuales surjan y se desvanezcan como sea, ni los consientas ni los repelas, sino que concentra toda tu energía en contar tus exhalaciones. Este ejercicio debe practicarse hasta que el meditador pueda permanecer diez minutos concentrado sin perder la cuenta. Una vez logrado esto, hay que aumentar el periodo de práctica a quince minutos y permanecer en ella por algún tiempo. Más tarde debe aumentar nuevamente el tiempo de práctica hasta veinte minutos. Cuando se logre permanecer veinte minutos sin perder la cuenta, es hora de pasar al siguiente ejercicio.
MEDITACION ATENCIÓN A LA RESPIRACIÓN:
Estas en la segunda fase, permanece ahora atento a tu respiración, contempla la inhalación y exhalación limitándote a observar consciente la sensación del aire que entra y sale, sintiendo la sensación de frescor y calidez en la zona del labio superior mas cercana a los orificios de la nariz. Este ejercicio es semejante al anterior con la diferencia de que aquí se deja de contar y sólo permanecemos atentos al entrar y salir del aliento; estamos muy atentos a cada inhalación y a cada exhalación, totalmente alerta y concentrados. Respecto a los pensamientos, permitimos que surjan y se desvanezcan con total libertad.
La importancia de este ejercicio es tal que la sola atención a la respiración, convertida en ejercicio principal, perfecciona los cuatro asentamientos de la atención y conduce a quien lo práctica al despertar. Buda Shakyamuni comentó al respecto: "la atención a la respiración, cultivada y practicada con asiduidad, conduce a la perfección de los cuatro asentamientos de la atención. Los cuatro asentamientos de la atención, cultivados y practicados con asiduidad, conducen a los siete factores de iluminación y los siete factores de iluminación, cultivados y practicados con asiduidad, conducen a la perfección del conocimiento y la liberación."
Bodhyanga las siete ramas de la iluminación:
1. Atención;
2. Distinción entre lo recto y lo falso con respecto a la doctrina búdica;
3. Energía heroica y esfuerzo en la práctica;
4. Alegría por la comprensión de la doctrina;
5. Pacificación interior por eliminación de las máculas y pasiones;
6. La concentración;
7. Ecuanimidad al liberarse de las diferencias.
b) La completa atención al Cuerpo Sentado.
Durante este ejercicio, la mente debe mantenerse constante en la alerta de percibir el cuerpo sentado en postura de meditación. Toda la técnica consiste en permanecer absolutamente atento a tu cuerpo sentado en postura de loto únicamente.
Por ello es indispensable haber realizado previamente de forma satisfactoria el conteo de las respiraciones y la atención en la respiración. Si tu mente no cuenta con el apoyo previo de estas dos técnicas, se distraerá con facilidad en este ejercicio. Hay que poner énfasis en que la mente tenga el temple correcto y no se sienta apresurada; mantenla sosegada y centrada con firmeza, pero a la vez con un sentido despierto, muy alerta y atenta. Debes crear un estado acrecentado de atención concentrada, donde uno no este tenso, no tenga prisa ni se descuide.
Cuesta el mantener este estado. Sucede que cuando esta sentado uno demasiado tiempo, la mente pierde vigor y el sentido de alerta se disipa, el cuerpo se relaja y la práctica es menos provechosa que si uno limita su práctica a períodos de treinta minutos. Al comienzo de la práctica y debido a la concentración, la tensión resulta inevitable, con la perseverancia este ejercicio tenso se trasforma en un estar sentado sin esfuerzo alguno y totalmente atento. Pero esto solo será el fruto que premie una práctica constante y dedicada.
MEDITACION VIPASSANA
c) La Atención a las dinámicas del Cuerpo
La atención a las dinámicas, posturas y movimientos del cuerpo requiere de uno el mantenerse en completa alerta al caminar, alerta cuando se permanece de pie, consciente y alerta cuando uno permanece sentado, alerta cuando se permanece acostado. Verificamos cada movimiento o posición en que vamos colocando el cuerpo, con plena atención y consciencia de ello. Los ejercicios de atención consisten, en tratar de estar siempre lo más atento posible al cuerpo activo o en reposo, en el instante mismo en que se produce la situación. Se trata de no hacer una cosa mientras la mente esta pensando en otra, de no actuar movidos por la inercia de hábitos y rutinas de forma automática, se trata de estar presente.
Se debe tener como objetivo primordial el observar con precisa atención las posiciones que va adoptando el cuerpo, desde el preciso momento en que se inicia el movimiento para cambiar la postura hasta que concluye, siguiendo atentos el recorrido que realiza el cuerpo desde que se inicia el cambio de postura hasta que termina. Buscamos la simplicidad, verificando los movimientos constantemente, logramos un sentido de atención alerta y continuo. Diciéndolo mas claro: la persona contempla el surgir del movimiento en el cuerpo, contempla con pasividad el movimiento del cuerpo mientras permanece, y contempla con pasiva indiferencia el desvanecerse del movimiento en el cuerpo.
d) La constante atención lúcida a todo cuanto uno hace.
Buscamos ampliar el anterior ejercicio aplicando a todo cuanto hacemos la atención. Consiste en que nuestra aptitud sea de profunda atención y lucidez todo el tiempo: al caminar, bostezar, ducharse, vestirse, alimentarse, beber, masticar, respirar, defecar, conducir, estar de pie, sentado o acostado, hablar o estar en silencio, sabiendo en cada instante con plena lucidez y atención lo que estamos haciendo. Buscamos ser conscientes dotando así de poder a todos los actos corrientes y habituales de la vida cotidiana.
MEDITACION LA PROFUNDA ATENCIÓN A LAS SENSACIONES:
Cuando hablamos de la atención a las sensaciones hay que dejar claro que se trata de una prolongación de la atención al cuerpo. Se puede hablar de dos tipos de sensaciones, las sensaciones externas y las internas. En todo aquello que respecta a las sensaciones externas, el discípulo debe permanecer siempre atento y vigilante no sólo a las impresiones que recibe de la luz, los sonidos, sabores, olores y el tacto, debe de hacerlo también respecto a toda la gama de sensaciones que se producen en la superficie del cuerpo. Místicamente, es todo el cuerpo el que ve, oye, gusta, olfatea y siente. Nuestra piel está capacitada para detectar diferentes tipos de sensaciones, como el calor y el frío, la presión, la punción, el ardor, etc.
La atención se extiende a todo lo que sentimos interiormente: la sensación de saciedad, cuando se ha comido en exceso; la sensación apremiante ante una urgente necesidad de orinar, o defecar; las sensaciones de hambre y sed, la del instinto sexual, y las variadas sensaciones de dolor y placer, en diferentes partes del cuerpo. Los dos tipos de sensaciones, internas y externas, podemos clasificarlas como agradables, desagradables o neutras. La misión del discípulo es detectar con eficiencia, profunda atención y lucidez, toda esta gama de sensaciones cuando aparecen, el tiempo que permanecen y cuando cesan. Uno no coopera ni se opone, simplemente se limita a verificarlas así como se van presentando con atención sostenida. Es lo mismo que se hace en la atención al cuerpo, "uno contempla impasible el surgir de la sensación, contempla la sensación todo el tiempo que permanece, y contempla sin perturbarse el desvanecerse de la sensación".
MEDITACION LA PROFUNDA ATENCIÓN A LOS ESTADOS MENTALES:
Este ejercicio consiste en incrementar la capacidad de observación hasta trasformarla en una acción atenta pero desapasionada, no reactiva y separada del estado emocional o condición de la mente en el preciso momento en que una emoción, sentimiento o estado mental aparece. Todo el despliegue emocional y egotico, conformado por el miedo, el enojo, los celos, la envidia, la avaricia, el odio, el orgullo, la vergüenza, el afecto, todas las emociones que producen apegos, generando estados mentales como la preocupación, la inseguridad, la ansiedad, la pereza, la distracción, el aburrimiento, etc., hay que observarlas con detenimiento, detectando cuando aparecen, el tiempo que permanecen, y cuando desaparecen.
Lo mismo que el ejercicio de la observación al cuerpo y a las sensaciones "uno contempla desapegado el surgir de la emoción o estado mental, contempla a la emoción o estado mental todo el tiempo que permanece, y contempla sin perturbarse el desvanecerse de la emoción o estado mental".
Tiene gran importancia el comprender, que la clave está en mantenerse constantemente en estado de alerta y atención al cuerpo y a las sensaciones como objetivo principal. En el mismo instante en que surja una emoción o estado mental, debemos de retirar momentáneamente la atención del cuerpo a las sensaciones, para así poder observar con la máxima claridad la emoción o el estado mental que apareció. Cuando la emoción o estado mental desaparece, en ese mismo momento nuevamente se debe dirigir toda la atención al cuerpo. La disciplina anterior genera una aptitud que permite que la atención al momento presente jamás se interrumpa, ya sea en la observación del cuerpo, de las sensaciones o de las emociones que van apareciendo sucesivamente.
MEDITACION LA PROFUNDA ATENCIÓN A LOS OBJETOS MENTALES:
Las tendencias objetivas o contenidos son las ideas y pensamientos que en forma continua surgen, aparecen y desaparecen en la mente. El sentido de alerta y la atención a estos contenidos mentales puede realizarse tanto en meditación como en nuestra vida ordinaria.
a) Ejercicio en postura de meditación (Postura de loto)
Esta técnica consiste en observar en forma lúcida y desapegada los pensamientos que van apareciendo, uno detrás de otro, durante la meditación. Durante este ejercicio es natural que los contenidos mentales se entremezclen con los estados mentales explicados anteriormente. El meditador sencillamente se mantiene en estado de atención sostenida hacia todo lo que aparece y desaparece en la mente durante la meditación (purgar la mente).
b) El ejercicio continua cuando nos levantamos de la meditación
Una amplia gama de pensamientos indóciles e incontrolables aparecen durante todo el día como una corriente que parece no tener fin. El discípulo debe desarrollar una observación alerta, muy atenta y no reactiva, de los múltiples pensamientos que van surgiendo durante el día detectándolos en el momento mismo en que lo hacen. Hay que observar el pensamiento o idea en el momento en que surge, durante el tiempo que permanece, y darse cuenta cuando el pensamiento se desvanece. Del mismo modo que en la atención al cuerpo, a las sensaciones y a los estados mentales, "el meditador contempla el surgir del pensamiento, contempla al pensamiento mientras permanece, y contempla cuando el pensamiento se desvanece."
Hay que recalcar tal como se ha hecho anteriormente, que el discípulo debe mantener su atención enfocada en el cuerpo y las sensaciones como ejercicio principal. En el mismo instante en que surja un pensamiento, debemos de retirar momentáneamente la atención del cuerpo y de las sensaciones, para así poder observar con la máxima claridad la idea o pensamiento que apareció. Cuando el pensamiento ha desaparecido, en ese mismo momento nuevamente se debe dirigir toda la atención al cuerpo. La disciplina anterior genera una aptitud que permite que la atención al momento presente jamás se interrumpa, ya sea en la observación del cuerpo, de las sensaciones, de las emociones, o de los pensamientos e ideas que van apareciendo sucesivamente a lo largo del día.
MEDITACION BUDA LOS CUATRO ASENTAMIENTOS DE LA ATENCIÓN:
Quien pase siete años cultivando de este modo los cuatro asentamientos de la atención, puede esperar recoger de dos frutos, uno: “el conocimiento perfecto” en esta misma existencia; o bien, si aún hay en él residuos de existencia (impurezas en la mente), el estado de “el que no regresa”.
Pero, ¡qué digo, siete años! Quien pase seis años, o cinco, o cuatro o tres, o dos, o un año ¡Qué digo, un año! Quien pase siete meses ¡Qué digo, siete meses! Quien pase seis meses, o cinco, o cuatro, o tres, o dos, o un solo mes, o solamente quince días cultivando de este modo estos cuatro asentamientos de la atención, puede esperar recoger de dos frutos, uno: “el conocimiento perfecto” en esta misma existencia; o bien, si aún hay en él residuos de existencia (impurezas en la mente), el estado de “el que no regresa”.
"Es por esto que se ha dicho, que: este es el único camino para purificar a los seres, para superar la pena y el lamento, para eliminar el dolor y la aflicción, para obrar con acierto, para realizar el nirvana, a saber, los cuatro asentamientos de la atención." Tayata Om Gate Gate Paragate Parasamgate Bodhi Svaha.
MEDITACION BUDISTA EL DHARMA
¿Tú sabes a qué se parece la serenidad profunda? ¿Acaso conoces que cosa es la confusión? Mira amigo, la serenidad profunda es el espacio donde termina la confusión.
Hablas del “yo” y del “mi”, también hablas de los demás como si estuviesen fuera de ti. ¡Presta atención y escucha! ¡No hay nadie allí, solamente eso! Nadie que sea dueño, nadie que sea viejo, que sea joven, que sea bueno o malo, débil o fuerte, sólo eso, eso es todo; nada más que elementos de la naturaleza operando de acuerdo a su propia condición, todos vacíos. ¡No hay nadie que nace, tampoco nadie que muere! Todos los que hablan de nacimiento y de muerte están hablando el lenguaje de los ignorantes y supersticiosos. En el idioma místico del corazón, del Dharma, no existen tales cosas como nacimiento y muerte.
La esencia en la que se fundamenta la enseñanza consiste en observar al "yo" como algo vacío. Pero si observas a las personas veras sin conocer el Dharma, todas vienen a practicar yoga y meditación para incrementar la propia opinión de su yo o ego, tratando de evitar todo conflicto y dejando claro que no quieren experimentar ni sufrimiento ni dificultades. Quieren que todo sea cómodo y agradable. Ellos afirman que desean trascender el sufrimiento y conocer la verdad, pero si todavía hay un "yo", ¿cómo podrán hacer esto alguna vez?
Este camino es muy sencillo una vez que lo entiendes. Es un camino simple y directo. Cuando en tu vida surjan cosas placenteras, comprende que están vacías. Cuando surjan cosas que sean desagradables, percibe que no son tuyas. Ellas pasan. No les prestes atención ni te relaciones con ellas como algo propio, tampoco te veas a ti mismo poseyéndolas. Tú crees que el aire que respiras es tuyo, entonces ¿Por qué no te sientes herido cuando lo exhalas? Si puedes entenderlo, este si es el camino correcto, el sendero que conduce a la liberación.
MEDITACIONES METAFISICAS
A la mayoría de gente que práctica meditación yoga o zen, no le interesa la metafísica ni lo que está más del bien y del mal, cuesta esforzarse y no complace al ego y la razón. Pero es precisamente esto lo que deberían estudiar. "Yo deseo ser como Buda. Yo deseo ser como Jesús. Yo voy a ser como este, yo voy a ser como ése" afirman. Pero jamás oyes que digan: "Yo no voy a ser nada porque realmente no hay nada que sea "yo"". Eso no les interesa.
Cuando de una vez por todas, tu entiendes el no-ser, todo el agobio de la carga de la vida se va. Sin hacer nada estarás en paz con el mundo. Cuando miramos más allá del "yo" no nos aferramos más a la felicidad, y desde ese momento podemos ser verdaderamente felices. Descubrir la magia de dejar ir sin luchar, ser precisamente tal como eres: sin aferrarse, sin apegarse, sin dependencias, inmensamente libre.
Esta es la autentica Comprensión, este es el autentico Yoga, el autentico Zen, la autentica Meditación, este y no otro es el Dharma: Todos los cuerpos en este plano están compuestos por los cuatro elementos de tierra, agua, aire y fuego. Cuando estos elementos se funden y forman un cuerpo decimos que es un varón, una hembra, poniéndole nombres para poder identificarlos y hablar de individualidad. Pero en realidad no sabemos lo que decimos, no hay nadie allí sólo tierra, agua, aire y fuego. Que no se derrumbe tu autoestima por esto, tampoco te sientas engreído por ello si lo comprendes. Si lo meditas realmente con profundidad, no hallarás a nadie allí.
Jesús Bonilla ©