SALUDO AL SOL YOGA
Yoga Saludo al Sol beneficios video y descripción. Hatha Yoga Saludo a la Luna. Saludo al sol: Suryanamaskar. Saludo a la luna: Chandra Namaskar. Serie de ejercicios dinámicos de Hatha Yoga terapéutico en imágenes, video y descripción. Saludo al Sol y Saludo a la Luna, ejercicios dotados de gran plasticidad y belleza.
DESCRIPCION SALUDO AL SOL: Esta serie de ejercicios dinámicos es yoga terapéutico y su descripción nos enseña la mejor forma de abrir las innumerables puertas que tenemos en nuestro cuerpo y el modo de mantenerlas en armonioso movimiento. ¿Qué sucedería si una puerta no se abriese durante mucho tiempo? Todo lo que se estanca sufre una involución. Todo aquello que se mueve fluyendo continuamente en armonía se mantiene flexible y vivo. Saludo al Sol Yoga: "Doce radios convergen hacia el centro de una rueda, pero es el vacío del centro el que hace girar la rueda.”
BENEFICIOS DEL SALUDO AL SOL SURYANAMASKAR: Tonifica, estimula y rejuvenece todos los músculos y nervios del cuerpo, estirándolos vigorosamente y revitalizándolos. Dota de flexibilidad a las articulaciones de las piernas y favorece el riego sanguíneo. Aumenta la capacidad de resistencia de todo el organismo tonificando todos los órganos internos. Previene contra la aerofagia, indigestión y gastritis. Practicar el saludo al sol aporta grandes beneficios, aumenta la autoestima, elimina la tensión, induciendo la calma y la progresiva relajación muscular y mental.
SURYANAMASKAR
1) Sitúate en pie, con los pies juntos, mirando al este, las manos unidas en actitud de respeto en el centro de tu pecho, mientras realizas una profunda espiración.
2) Toma conciencia de tu cuerpo, relajándote al máximo,
mientras inspiras tomando una Respiración Yoga Completa, para lentamente, ir elevando los brazos, primero hacia el frente y, al llevarlos en línea con la cabeza, arquea todo el cuerpo hacia atrás, al tiempo que basculas las piernas un poco y las mantienes bien estiradas hacia delante.
3) Lentamente ve bajando hacia el suelo con los brazos estirados mientras espiras, llevando el tronco y la cabeza hacia las rodillas, sin flexionar las piernas hasta apoyar las palmas de las manos a la
altura de los pies.
4) Ahora, sin mover las manos, inspiras, haz retroceder la pierna derecha bien estirada, mientras descansas la rodilla en el suelo, manteniendo el tronco arriba y la cabeza atrás.
5) Retén el aliento, haz retroceder la pierna izquierda para que tu cuerpo quede suspendido en línea recta con el suelo, de la coronilla hasta el talón en un mismo eje, aguantandote sobre las manos y los dedos de los pies.
6) Espirando, baja las rodillas sobre el suelo, llevando las caderas un poco hacia atrás. Haz descender el pecho entre las manos, de modo que hagan contacto con el suelo los pies, las rodillas, las manos, el pecho y la barbilla. Estira la espalda hacia atrás hasta crear una linea recta desde tus dedos hasta tus caderas.
7) Mientras inspiras con la respiración yoga completa, impúlsate hacia delante, deslizando el pecho cerca del suelo. Seguidamente, flexiona tu cabeza y tu espalda hacia atrás, tratando de no separar excesivamente los muslos del suelo.
8) Eleva los glúteos hacia arriba hasta formar con tu cuerpo un triángulo firme como una montaña, mientras espiras. Para ello, apoya las plantas de los pies en el suelo y queda mirando hacia atrás, metiendo la cabeza lo que puedas entre los brazos.
9) Proyecta tu pierna derecha hacia delante, realizando una profunda inspiración. Coloca el pie entre las manos, mientras llevas la rodilla izquierda al suelo, manteniendo la pierna estirada en lo posible. Mantén el tronco erguido y la cabeza hacia atrás.
10) Ahora, espirando, trae tu pierna izquierda hasta juntar ambos pies a la altura de tus manos y, si te es posible, entre ellas.
11) Ve elevando todo el cuerpo hacia arriba, mientras inspiras. Sube los brazos bien estirados y, al llegar en línea con la cabeza, flexiona la columna, echándote hacia atrás y basculando un poco hacia delante las rodillas, con las piernas estiradas.
12) Regresa tu cuerpo a la vertical. Baja lentamente los brazos para recoger tus manos juntas con infinita calma de nuevo en el pecho.
SURYANAMASKAR: Te habrás dado cuenta de que las manos no se separan del suelo desde el tercer movimiento hasta la posición once. Todo el proceso del Saludo al Sol lo repites ahora comenzando con la pierna izquierda. Una vez realizado con ambas piernas has completado una vuelta. Si quieres hacer progresos, todos los días debes de practicar diez vueltas. Pon énfasis en hacer los movimientos con lentitud pero con dinamismo, respiración suave pero profunda, muy concentrado en las sensaciones del cuerpo y tomando consciencia de las energías sutiles que, en forma de brisa, se mueven en tu interior.
SALUDO A LA LUNA
El Saludo al Sol, el Saludo a la Luna. Suryanamaskar, Chandra Namaskar. El Sol es el hombre: el dios Surya, la Luna es la mujer, la diosa Chandra. El presente, el dios macho, patriarcado insensato y guerras; el pasado, la Diosa, Matriarcado de Vida. Chandra, la autentica mujer, la que surge sensual desde el principio de las eras, pertenece a un Universo extraño al del hombre. La mujer Chandra brilla en la magia del hechizo y lo oculto.
DESCRIPCIÓN SALUDO A LA LUNA: Chandra conoce los secretos de la Tierra, las aguas, el fuego, el viento y el Sagrado Éter. Chandra es la hechizara blanca, el hada, la ondina de vaporosos vestidos y largos cabellos húmedos. Chandra mujer, espera siempre al hombre Surya para fundirse de nuevo y recomenzar el paraíso perdido. El Sol: saludo a la Luna. La Luna saludo al Sol. Chandra, la Luna se entrega a Surya, el Sol, abriéndole en la calida oscuridad de su vientre, por medio del Tantra Yoga la puerta de otro mundo...
BENEFICIOS DEL SALUDO A LA LUNA: Chandra Namaskar tiene beneficios semejantes a los que aporta Surya Namaskar, el Saludo al Sol yoga.
CHANDRA NAMASKAR
1) Sitúate en pie, con los pies juntos, mirando al este, las manos unidas en actitud de respeto en el centro de tu pecho, mientras realizas una profunda espiración.
2) Toma conciencia de tu cuerpo, relajándote al máximo,
mientras inspiras, para lentamente, ir elevando los brazos, primero hacia el frente y, al llevarlos en línea con la cabeza, arquea todo el cuerpo hacia atrás, al tiempo que basculas las piernas un poco y las mantienes bien estiradas hacia delante.
3) Lentamente ve bajando hacia el suelo con los brazos estirados mientras espiras, llevando el tronco y la cabeza hacia las rodillas, sin flexionar las piernas hasta apoyar las palmas de las manos a la altura de los pies.
4) Inspirando, realiza Chandrasana o Postura de la luna, desplazando la pierna derecha hacia atrás con la rodilla y el pie en el suelo. Luego, lleva el tronco y los brazos también hacia atrás.
5) Espira y sitúa tus manos a la altura del pie izquierdo, luego lleva este pie al lado del derecho, situandote en la posición de cuclillas sobre manos y pies.
6) Inspirando profundamente, situate de nuevo en Chandrasana adelantando el pie derecho, ubicándolo entre las manos. Eleva los brazos hasta adoptar la misma postura que en la posición cuatro.
7) Retén el aliento, haz retroceder la pierna izquierda para que tu cuerpo quede suspendido en línea recta con el suelo, de la coronilla hasta el talón en un mismo eje, aguantandote sobre las manos y los dedos de los pies.
8) Inhala mientras ejecutas Balasana o Postura del Niño, en actitud de reverencia. Dobla las piernas, y lleva las nalgas hacia los talones. La frente debe tocar el suelo.
9) Continua con la inhalación a la vez que te sientas en cuclillas, sobre los talones, llevando la cabeza y los brazos hacia atrás en un gesto de apertura.
10) Exhala mientras llevas las manos al suelo y da un pequeño salto de modo que los pies queden apoyados sobre las puntas, ligeramente detrás de las manos. Deja recaer el peso sobre las puntas de los pies.
Chandra conoce los secretos de la Tierra, las aguas, el fuego, el viento y el Sagrado Éter.
11) Toma conciencia de tu cuerpo, relajándote al máximo, mientras inspiras, para lentamente, ir elevando los brazos, primero hacia el frente y, al llevarlos en línea con la cabeza, arquea todo el cuerpo hacia atrás, al tiempo que basculas las piernas un poco y las mantienes bien estiradas hacia delante.
12) Sitúate en pie, con los pies juntos, mirando al este, las manos unidas en actitud de respeto en el centro de tu pecho, mientras realizas una profunda espiración.
CHANDRA NAMASKAR: El Saludo a la Luna es una serie de ejercicios que tiene algunas características similares a las del Saludo al Sol, y puede ser una alternativa a este. Chandra Namaskar y Suryanamaskar son ejercicios dinámicos que se usan como preparación para una sesión de asanas. La serie que se describe arriba es una variante simplificada del Saludo a la Luna clásico.
Jesús Bonilla ©